Entradas populares

lunes, 11 de junio de 2012

Chaquivil

Viene clareando hacia Chasquivil.

Caminata hasta la Escuela de Chaquivil

El paraje de Chaquivil se encuentra ubicado en las estibaciones de las altas cumbres Calchaquies, no tiene caminos de acceso para vehiculos, tan solo sendas, por las que los lugareños transitan a caballo o a pie. 

Hacia el oeste se encuentran las cumbres Calchaquies, hacia el este el cerro Cabra Horco, hacia el sur San José de Chaquivil y hacia el norte Ancajuli.

Su nombre viene de Chaki wil:chaki  que significa pie y wil es de origen etimológico dudoso pero si la palabra es vil significa pueblo.

 

Aquí se respira paz y tranquilidad, el aire es puro, la vida mas dura, quizas, para los que estan acostumbrados a las ventajas de vivir en las ciudades.

La gente de la zona vive del ganado vacuno, equino, ovino y caprino, las altas cumbres son aptas para el pastoreo, pero un poco mas abajo existen bosques de alisos en galería. 

Hasta  la escuela de Chaquivil es posible acceder desde distintos lugares, Anfama, Ancajuli o bien por el río La Hoyada siguiendo luego por el río Liquimayo. 

Una particularidad de la quebrada del río La Hoyada es que debido a su orientación y la circulación de los vientos húmedos tiene en su banda oeste bosques de Tipas, Laureles, Alisos y diversidad de Orquídeas, Bromelias y Claveles del aire, mientras hacia en el otro margen, las laderas son secas, colmadas de Cactus, Cardones, arbustos y pastizales. 

Estos son ríos cristalinos de aguas heladas, quienes van dando saltos entre las piedras bajando raudos hacia las zonas bajas.

                  

Es posible cruzarse en el camino con lugareños, los que amablemente nos guían donde se encuentran las sendas. 

El camino tiene muchos cruces de río y desvios provocados por las periódicas crecidas y aludes, lo que hace posible que uno se pierda con cierta facilidad. 

Buscar un lugar donde el agua corra con menor fuerza para cruzar el río, puede llevarnos a perder la senda en pocos metros.

  Para llegar hasta la escuela de Chaquivil elegimos el camino de la Hoyada, comenzando la travesía en una tarde algo nublada y sombria (el camino es el mismo que hay que seguir para llegar a Anfama) comenzando en el puente del Río Grande y ruta 341, siguiendo el río al oeste y sus nueve cruces hasta Las Juntas, este río corre rápido, frío y con mucha corriente, el sacrificio vale la pena, ante los primeros encuentros con el agua congelada cualquiera se acobarda, pero luego el cuerpo se acostumbra y podemos cruzar sin que las piernas nos tiemblen.


El primer descanso lo realizamos en Las Juntas, cerca del encuentro de los ríos Anfama y la Hoyada. 

La mañana siguiente, comenzamos a levantar nuestras guaridas para seguir camino hacia Chaquivil. Luego de perder el camino por un cruce de rio y ayudados por unos ocasionales lugareños que también iban a cruzar, llegamos a La Hoyada cerca del mediodía.

 La senda bien marcada nos lleva de un lado a otro entre las orillas del río.

La cocina se improvisa entre algunas piedras que nos sirven de mesada natural. A nuestro alrededor nos mira un bosque denso lleno de bailarinas (orquídeas) colgadas de las ramas mas altas. 


La caminata se reinicia desde La Hoyada hacia el noroeste por el río Liquimayo hasta el comienzo de la cuesta que debemos atravesar para llegar hasta nuestro destino. 


Por estos lugares es difícil hacer camino sin seguir la senda ya que a pesar que el río nos ubica se hace muy lento tratar de abrir camino, y no hay GPS que ayude ante este inconveniente.


 Llegamos hasta la base de la cuesta cerca de las seis de la tarde.

Una vez que recuperemos fuerzas dejaremos atrás al río Liquimayo y emprenderemos la subida por la cuesta nueva en la quebrada de uno de sus afluentes.

La noche tranquila nos acompaña con algunas aves nocturnas que despliegan sus tétricos chillidos.

Ya en la mañana, muy fría por estar entre quebradas que recibirán el sol recién cerca del mediodía, nos levantamos con ganas de llegar. Unos baqueanos que encontramos en el camino nos dan las referencias necesarias para no perdernos hasta el final de la subida.


La senda nueva atraviesa varias veces un pequeño río que en su paso hacia el Liquimayo dibuja hermosos saltos de agua, mientras nosotros comenzamos a ganar altura.



 La cuesta, que luego se torna en zigzag, es cansadora pero mas corta que la cuesta vieja, y el paisaje que nos devuelve reconforta nuestro pulmones agitados.

 De frente tenemos las laderas del cerro Cabra Horco, mas húmeda y con un tupido bosque, mientras que por donde transitamos el cerro tiene una vegetación mas baja caracterizado por pastizales y flores silvestres que engalanan el camino.


Ya en el abra se pueden ver las cumbres Calchaquies, las laderas del cerro Negrito y las demás cumbres, con todas las ondulaciones .

Desde aquí arriba la vida trascurre mas lenta y tranquila con grandes zonas de pastoreo, lomadas llenas de alisos, y casas de los lugareños.


Estamos lejos de las grades ciudades pero cerca de la perfección y la paz.


Al superar la cuesta seguimos unas por serranías hacia la escuela de Chaquivil, en el camino nos encontramos con una cancha de fútbol, la cual es atravesada punta a punta por la senda, y curiosos nos miran los rebaños de ovejas y ganado, al igual que tropillas de caballos que pastorean  en la zona.


La escuela se encuentra ubicada en un pequeño valle alargado en direccion norte-sur, para llegar a la escuela se debe pasar por La Sala, que es el nombre del puesto del capataz de la Estancia Chaquivil. 


A su lado corre entre piedras un río paciente que tiene muchos kilómetros de recorrida.




Don Atahualpa le dedica una canción a esta zona que él mismo desandó acompañado de su inseparable caballo. Siendo Raco uno de sus lugares de residencia entre los años 1935 y 1945, manantial infinito de su prosa y sus acordes.

VIENE CLAREANDO- fragmento 
Zamba 
(Atahualpa Yupanqui - Segundo Aredes) 

Al clarear yo me iré 
a mis pagos de Chasquivil. 
Y hasta las espuelas 
te irán diciendo, vidita, 
no te olvides de mí. 

Zamba sí, penas no, 
eso quiere mi corazón. 
Pero hasta la zamba 
se vuelve triste, vidita 
cuando se dice adiós...


Vuelta por senda a Raco

Luego de la dicha de haber llegado a destino y de que el tiempo nos haya acompañado, empezamos de desandar los caminos para el regresar a nuestro hogar, retornando en un primer tramo hasta al pie de la cuesta.


Ya en la mañana siguiente, emprendimos en regreso llegando a La Hoyada al mediodía.


Para retornar decidimos tomar el sendero a Raco que se inicia en la inmediaciones de la Hoyada, y como toda cuesta, es sufrida ya que nos hace alcanzar altura en pocos metros tras un constante zig zag.

 Luego de un encuentro con una víbora de yarará, detenemos nuestro paso para descansar y contemplar el paraje de La Hoyada desde arriba.




En la cima las nubes nos impiden la visibilidad, desorientados por continuas bifurcaciones y desvíos, recibimos la ayuda de unos enduristas que nos guían para tomar la bajada correcta que nos deja a una cuadra del puente del Río de Raco.

Transitando por el camino correcto nos encontramos primero con la cruz recordatoria de la Sra. Yampa, y luego con otra cruz de madera que nos despiden de la cumbre.


Por suerte al descender las nubes quedan en la cima y al comenzar la extensa bajada podemos observar toda la geografía y los hermosos paisajes tucumanos, llegándose abarcar en una sola mirada desde el valle de Trancas al norte, el dique El Cadillal, las serranías de San Javier con su Cristo Bendiciente hasta Potrero de la Tablas y la quebrada de Lules al sur, ademas, detrás de estas paredes verdes nuestra llanura difuminada por la lejanía.

Debajo de nosotros nuestro destino: la villa turística de Raco, y a su lado El Siambón, con su Convento Benedictino.



Al final del camino nos encontramos con la toma de agua de la villa, ruidos de autos y gente que está terminado un fin de semana largo.


 Notas curiosas: Una quimera que se desvaneció en el aire
Camino carretero en las lomadas de Chaquivil y cerro Cabra Horco:

Durante nuestro paseo por las sendas de Chaquivil pudimos observar en varias zonas un camino de dimensiones importantes y mientras subíamos por la senda nueva, se podía divisar a lo lejos un camino que partía en dos al cerro Cabra Horco, abandonado, derrumbado y ahogado de vegetación.

Luego de averiguar un poco pudimos recabar algo de información:

En el año 1961 fueron descubiertos yacimientos de piedra Caliza en Peñas Azules y Cerro Alto de la Mina por el geólogos del Instituto Miguel Lillo.


Se trata de depósitos que ocupan el ángulo NE, E y SE del Cerro Alto de la Mina, a una 
altura comprendida entre los 3.000 a 3.700 mts. sobre el nivel del mar.  
Fueron localizados tres depósitos de caliza independientes uno del otro, en una extensión de unos 7 kilómetros. Peñas Azules situado al sur, deberia su nombre a la coloración gris azulada de sus afloramientos. En un comienzo se estimo reservas por 4.189,41 millones de 
toneladas, cantidades que en estudios posteriores fueron reduciéndose.

La piedra caliza junto con el yeso son los principales insumos en la fabricación del cemento Portland. Por este motivo en el año 1970 el Gobierno de la Provincia solicitó a la Fundación Miguel Lillo la confección de un programa de trabajo tendiente a la radicación de una fábrica en Tucumán con capacidad  para elaborar 350.000 toneladas anuales de cemento.
Sin embargo nuevas investigaciones llegaron a la conclusión de que las reservas solo contaban con 40 millones de toneladas, disminuyendo así la potencial capacidad de producción.

Los estudios de factibilidad determinaron que por su cercanía a yacimientos de yeso, arcilla y accesibilidad, la futura fabrica debería situarse en la localidad de Tapia a 698 msnm. Quedaba pendiente el transporte de la piedra caliza desde los yacimientos situados a 37 Km. en linea recta de Tapia, luego de evaluar distintas alternativas, en las que se llego a contemplar la construcción de un cable carril, se opto por utilizar la vía terrestre por lo que se encomienda a la Direccion Provincial de Vialidad la realización de un camino de fomento minero conocido como ruta provincial nº 342. Estas obras se iniciaron en julio de 1976 .

Su programación y ejecución se baso en un estudio de traza tentativa mediante fotos aéreas, la longitud del camino se estimó en aproximadamente 125 Km. 
La huella minera se inicia en Las Tipas, cerca de Raco, hasta superar Chaquivil, con un ancho de calzada de 5 mts. construido totalmente en desmonte (excavación a media ladera).

La traza del camino pasa por los parajes intermedios de Sauce Yaco, Lagunita, Cabra Horco, Chaquivil, San José de Chaquivil, hasta llegar a Peñas Azules, beneficiando ademas a los de Ancajuli, La Hoyada y Anfama.

Pero como muchas obras cuyos sueños se interrumpen, por diversos factores económicos los trabajos fueron suspendidos en Mayo de 1979.

Durante los 34 meses de trabajo llegaron a concretarse 86 km., que representan un poco menos del 69% de lo previsto. Se trató de una obra de bajo costo debido a que trabajos realizados comprenden sólo apertura de la traza, faltando construir en toda su extensión obras de artes, defensas, muros y calzadas.

Entre una de sus características principales, puede destacarse que el tramo Las Tipas-Chaquivil alcanza los 27,25 km. de longitud.

Una de la razones por las que afortunadamente, desde el punto de vista ecológico, no se pudo concretar el emprendimiento fue el alto costo que implicaría el transporte del material y la menor cantidad de reserva mineral que posteriormente fuera determinada.

Luego el tiempo, la geografía y la madre naturaleza se encargaría de borrar lentamente el paso del hombre y sus maquinas por estos lugares.

La naturaleza es sabia, y de a poco entre derrumbe y derrumbe va borrando la mano del hombre para que no pretenda quitarle sus dones...



3 comentarios:

  1. Excelente las Fotos!!!!! y la bibliografia consultada
    Pero hay un pequeño detalle, el nombre genérico es CHAQUIVIL, sin la "S"
    Es propiedad de la Flia Wilde

    ResponderEliminar
  2. Hola. En noviembre de 2011 subimos a hacer donaciones en una escuelita a 2800m de altura.(no recuerdo el nro).Lo hicimos a caballo y nos acompañó un guia. Fue muy gratificante. Hermosos lugares. Algún día voy a volver. Gracias por estas fotos!! Mari.

    ResponderEliminar
  3. Muy Buena la página, las fotos y las referencias.
    Una corrección. Mercedes Yampa era hombre, un policía de la zona que murió en la década del 30 probablemente por hipotermia, perdido en medio de la cerrazón.

    ResponderEliminar