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jueves, 10 de enero de 2013

Caminata hacia la Laguna del Tesoro

Caminata hacia la Laguna del Tesoro:

Esta preciosa zona es un privilegio digno de los amantes de la vida al aire libre. Hace algunos años pudimos tener la oportunidad de visitar esta zona, una de las de mayor pluviometria de la provincia de Tucumán.

El camino nos envolvió de misterios y leyendas antiguas que rodean la laguna.

Para llegar hay que viajar hasta la perla del sur, la ciudad de Concepcion, luego se sigue por ruta provincial 365 hasta Alpachiri, existen dos alternativas: por el campamento Cochuna situado a  17  Km de Apachiri, comenzando allí la escalada, o bien desde Alpachiri hasta el inicio del Parque Los Alisos (http://caminandosenderosycascadas.blogspot.com.ar/2012/02/campo-de-los-alisos-1.html) desde donde antes de cruzar el rio Jaya nace un sendero hacia el Oeste que nos conduce por  la estancia Jaya, siendo este ultimo el recorrido mas usado por los que visitan la laguna.

Cabe aclarar que todas estas tierras tienen dueños por lo cual, tanto por uno u otro lugar, existen tranqueras, cuidadores y es necesario tener autorización de ellos para pasar.

Nosotros fuimos en el año 2009 en una época no recomendable: pleno verano, pero el esfuerzo valió la pena ya que la belleza de los diversos tonos de verde a nuestro alrededor y el buen tiempo nos acompañaron. 

Elegimos el camino mas corto que es por el campamento Cochuna a 1060 msnm , sin embargo la subida es mas cansadora porque es pronunciada.
 El camino inicia en el puesto de cuidadores situado antes de cruzar el río Cochuna, frente a un abandonado campamento de vialidad. Es necesario tener las indicaciones adecuadas ya que es fácil perderse porque hay varios potreros, caminos y animales sueltos. 

En verano además; la vegetación es mucho mas tupida y puede borrarse la senda entre helechos enormes y toda clase pastizales.


El primer descanso hasta el otro día lo hicimos a poco de comenzar la caminata, cerca de un potrero, la vista de los nevados del Aconquija es espectacular principalmente de mañana temprano. Un lugar de referencia es la morera, que es un lugar descampado, a la derecha de la senda, donde hay una enorme planta de morera solitaria.


Mas adelante hay que bajar hasta un afluente del rio el río Jaya, cruzarlo, y seguir por su ribera. Esta zona esta lleno de pequeños milagros de la naturaleza, por donde se camina el suelo esta húmedo y brota agua cristalina, hermosas vertientes llenan de vida el ecosistema.
Nuestro segundo día de campamento lo hicimos a orillas de dicho río para emprender temprano la caminata final a la laguna.


La mañana del tercer día dejamos el campamento y comenzamos la trapada por el río al cual hay que cruzar una y otra vez siguiendo la senda, luego el sendero comienza una subida agotadora que nace en la margen izquierda del río. 

 

El GPS indica que la laguna esta al lado nuestro pero primero hay que llegar hasta la parte mas alta donde hay un bosque de alisos, pasar nuevamente una tranquera y ver por fin ver la laguna.


Llegamos al mediodía listos para un almuerzo a orillas del precioso espejo de agua. Mas tarde recorrimos sus orillas, en sus dimensiones no es muy grande pero el reflejo que nos devuelve nos muestra un entorno de alisos coronado por las cumbres del Aconquija y sus ondulaciones, envolviéndonos en un paraíso tucumano. 
 La laguna esta a aproximadamente a 1900 metros sobre el nivel del mar.
Luego de saciar nuestra curiosidad bajamos al campamento a pasar la noche.


La vuelta la hicimos por la Estancia Jaya, este sendero comienza por una porción de selva que sufrió un incendio hace algunos años mostrándonos altivos troncos que perecieron de pie, actualmente colonizados por helechos y enredaderas, posteriormente atraviesa potreros de pastoreo, puestos de cuidadores, tranqueras e imponentes bosques de Tipas, Laureles y Horcomolles, se trata de una senda consolidada preparada para el tránsito de tractores. Por la tarde llegamos hasta la entrada del Parque de los Alisos, desde allí  comenzamos a desandar los caminos volviendo a la civilización.


La mejor época para visitar la laguna es el otoño y la primavera debido a que las lluvias son escasas en esa época y otra recomendación es ir acompañado de algún baqueano que conozca la zona.


Una leyenda hizo famosa esta laguna, y aparece recopilada en un libro de Octavio Cejas llamado "Tukma Mágico", donde cuenta:

"Una vez mandaron a un hombre algo inocentón a campear unos bueyes que se habían refugiado entre las malezas del bosque, en las lomas y cerrilladas de más arriba de Arcadia. A los días volvió con el cuento de que había dado con una laguna de gran tamaño rodeada de alisos y nogales, sauces y totoras; que él, oculto entre unos helechos gigantescos, vio en el agua, sentada en una piedra que sobresalía, a una mujer muy bella que se hacía pasar un peine de oro por sus cabellos que brillaban con luces de ese metal. Dijo el hombre que las aguas se habían agitado bravamente cuando comenzó a emerger un toro de astas doradas que llegó hasta la orilla arrastrando una pesada cadena de oro. El caso se difundió rápidamente. Los hombres más corajudos y codiciosos se fueron en expedición. Llevaban oculta intención de enlazar a la bella y al toro a quien consideraba su guardián. Se cansaron de deambular entre montes y cerros y no hallaron ni rastros de la laguna y sus moradores".También se cuenta que desde todo el imperio inca se llevaba oro a Cajamarca, Perú, para pagar la recompensa que liberaría al Inca Atahualpa, pero al enterarse de que Pizarro mató al Emperador indio, los tesoros se arrojaron en el camino, pero bien ocultos. Una de esas cargas fue a parar a una laguna que luego se denominó Laguna del Tesoro; en dicha laguna, en el fondo, junto a los invaluables tesoros, se encuentra un gigantesco toro de astas doradas (algunas versiones representan al toro color negro) que hace enloquecer las aguas y sale al encuentro de todo aquel que intente recuperar el oro allí oculto. Fragmento extraído de http://www.folkloredelnorte.com.ar/