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miércoles, 28 de abril de 2021

Cascada Ñivinco, Camino de los Lagos, Ruta 40.

 Nuestro viaje por el camino de los siete lagos, llegó de casualidad y sin preparación previa, en una visita a un tío viajero que nos recomendó una ruta mejor mantenida para llegar hasta Bariloche.

 Hablar con viajeros que disfrutan pasear nos permite conocer sus secretos, atajos y hasta sus imperdibles.

 Así, desde Santa Rosa la Pampa emprendimos camino por ruta35 hasta intersección ruta 152 hacia el oeste en dirección a General Acha se sigue por la misma  hasta la ruta del desierto n143 ya que se encuentre en mejor estado de mantenimiento y si bien es una ruta larga y con un solo pueblo en medio esta bien señalizada y con descansos para transitarla con seguridad. De todos modos siempre hay que consultar el estado de las rutas en pag. de internet como https://www.argentina.gob.ar/obras-publicas/vialidad-nacional/estado-de-las-rutas o https://www.ruta0.com/, a la Policía o en las estaciones de servicio .Luego se toma ruta 151 hacia Neuquén atravesando zonas petroleras donde las maquinas trabajan sin descanso exprimiendo el oro negro. Dejamos atrás 25 de mayo la Pampa, Catriel  en Neuquén, mas adelante en la zona del cordón verde  se pasa por Villa San Isidro con sus aromáticos campos de peras y manzanas y luego se toma por ruta 7 hacia Neuquén capital que tiene una muy linda circunvalación bien señalizada , en particular me parece muy linda para pasear., desde allí  por ruta 22 pasando por Cutral Co hasta Zapala y desde allí por ruta N40 hasta Junín de los Andes que tiene varias zonas de ripio bien consolidado y mantenido. 



Llegando a San Martin de los Andes inicia la travesía por los siete lagos, hermosos, turquesas, transparentes, cada uno con una belleza especial, llenos de senderos para recorrerlos.

 Cuando acampamos en lago Pichi Traful( la recorrida por los lagos nos hizo acampar a las orillas de algunos de sus lagos), en el comedor del camping, había un cartelito que decía " No se quede sin conocer la cascada Ñivinco" y algunas indicaciones mas. Otros acampantes nos recomendaron lo mismo. A si que convencidos a la mañana siguiente emprendimos la expedición, con dudas, porque para esa época nuestro pequeño Esteban tenía 3 años y medio.

 
Como muchas de las sendas de esta zona están muy bien señalizadas al inicio de la caminata. Desde Pichi Traful son unos poco km hacia el sur, hasta el  mirador de la cascada y hacia el costado izquierdo sale la senda, ancha y marcada al principio, luego se hace mas estrecha entre los bosques de Cipreses.

 Aproximadamente a 40 minutos de caminata suave y sin problemas se llega a la cascada principal. Un playita de piedras de colores y la vista de frente de una hermosa cascada con mucho caudal de agua. 

Los valientes que se bañan en estas agua frias son dignos de mi admiración.

 Nosotros descansamos en la playa y como siempre Roque  se fue a explorar, por encima de la primera cascada hay una segunda muy linda también, mas ancha, pero el camino para llegar hasta allí es mas difícil y resbaladizo, muy empinado y con piedras sueltas no lo recomiendo si se tienen niños o alguna dificultad motriz, ojala lo hayan mejorado en la actualidad.


 Luego y ya abriendose camino por los bosques un poco mas arriba hay una tercera cascada mas escondida entre las sombras, con un camino resbaladizo y lleno de vegetación. La bajada de las cascadas superiores también tiene su dificultad, ya que por momentos es como bajar por un tobogán de tierra.  La primera la mas alta y caudalosa, es  preciosa por donde se la mire.-


Para consultar estado de rutas: https://www.ruta0.com/

https://www.argentina.gob.ar/obras-publicas/vialidad-nacional/estado-de-las-rutas

viernes, 15 de enero de 2021

Cascadas en Mutquin, departamento Poman, Catamarca.

Descubrir los paisajes que tiene Catamarca nos ha llevado a visitarla una y otra vez, encontrando a cada paso algún nuevo lugar para recorrer.

 Para llegar a Mutquin nosotros partimos desde Tucumán por la Cuesta del Clavillo Ruta Nac. 65, de ripio, hasta llegar a Aconquija y demás pueblitos de Las Estancias, prov.  de Catamarca. Descendimos por la cuesta de Chilca en direccion a Andalgalá, y desde allí por ruta  prov. asfaltada n°46  hasta acceso a Mutquin, aproximadamente unos 96 km desde Andalgalá.

 Este pintoresco poblado serrano, recostado sobre la falda del cerro El Manchao, es pequeño con quintas de arboles frutales duraznos manzanos y nogales con algunas casas de campo y veraneo. No cuenta con infraestructura turística, y sus caminos con hermosos paisajes son agrestes, con lo cual resulta difícil llegar hasta la boca de la quebrada por donde sale la senda que lleva hasta las cascadas. 

Nosotros como de costumbre, nos perdimos y fuimos por un camino diferente, ya que no hay buena señalización. De todos modos el lugar vale los esfuerzos y los extravíos nos regalan paisajes catamarqueños hermosos.
Perdidos en las serranias.
 Cuando por fin encontramos la subida correcta, muy empinada y en mal estado, llegamos hasta el final del camino, dejamos el auto, y allí comienza una senda que cruza el río, sigue por la ladera sur y luego cruza nuevamente a la banda norte. A poco de andar se pasa frente a una pequeña cascada que se encuentra sobre un afluente del río principal. En menos de 40 minutos se llega a otra cascada que esta formada por dos saltos. El río tiene una quebrada angosta al igual que la senda que la transita, que además no esta muy marcada, hay barrancos y cruces del río que a estas alturas y dependiendo de la época del año que se lo visite, trae poco caudal. La segunda Cascada está recostada sobre el rio principal. Desde la senda, si se mira hacia el oeste, el paisaje es dominado por el salar de Pipanaco.


 




Al atardecer mirando hacia el este nos da su despedida El cerro Manchao con su bufanda de nubes.


lunes, 9 de marzo de 2020

Salar Antofalla, Los ojos del Campo y Geiser Botijuela. Catamarca

El salar de Antofalla

Desde Antofagasta de la Sierra, un lugar recóndito de la puna catamarqueña, se pueden realizar diversas excursiones para conocer lugares únicos y muy lindos, entre ellos los ojos del campo: unas lagunas de diversos colores recostadas en una zona árida y de nula vegetación en el oeste de Catamarca, cerca del limite con el hermano país de Chile.

Para llegar se debe ir en camionetas 4x4 o contratar una excursión que dura todo el día. Los paisajes valen el tiempo invertido y la experiencia con guía es muy buena. Hay que conocer bien estos caminos y su recovecos entre tanta hostilidad del clima y del paisaje.

Partimos a la mañana temprano donde nuestro guía nos busco y nos condujo por distintos parajes. Nuestra primera parada fue la laguna colorada, situada a unos 4 km de Antofagasta de la Sierra, conocida como Salamanca. En la actualidad se la observa seca.
Laguna Colorada

Mas adelante entre arduos caminos de ripio llegamos a una zona donde el clima es más benévolo, y se pueden ver los primeros pastos recostados en las cercanías de un arroyo de agua dulce, seguramente de alguna vertiente aguas mas arriba, que devuelve vida a estos paisajes y que nos deja divisar los primeros guanacos que circundan los filos de los cerros. A lo lejos se divisan mas familias de guanacos que pastan tranquilos asombrados de que alguien se atreva a pasar por estos caminos inhóspitos.

Camino rp43

Guanacos en libertad.

Huella hacia mirador del salar de Antofalla.

El camino es una huella de tierra en mal estado (Estado de las rutas consulta Estado de la Ruta 40.)


Salar de Antofalla

Salar de Antofalla
Luego del tedioso camino de bajada hacia el pequeño poblado de Antofalla, nos recibe un pueblo de pocos habitantes, al pie del Volcán Antofalla. Su población se dedica al pastoreo de caprinos, ovinos y llamas en un clima duro en todas las épocas del año. Sobresale una pequeña capilla recostada en la aridez del paisaje, sus silencios y los susurros de un viento bravo.

Capilla en Antofalla.

Poblado Antofalla.

Luego de dejar registrados nuestros nombres en los libros del pueblo, emprendemos la partida hacia el salar, paramos en un puesto de arrieros para comer lo que llevamos desde Antofagasta de la Sierra (no hay lugares para proveerse de comida). Y luego nos dedicarnos a la contemplación y el silencio, ya que entre tanta majestuosidad del paisaje nos encontramos con la tierra y su lenguaje tranquilo en paz.

El Salar tiene una superficie de 5000 km 2 es angosto y muy alargado (casi cien km de largo), inmenso, a una altitud de 3900 m.s.n.m.

Retomamos la huella y llegamos hasta unas pequeñas lagunas llamadas Ojos del campo, cada una tiene un color distinto: azul, negra y colorada. Son pequeñas en comparación a la inmensidad del salar. La mas vistosa la laguna colorada, por su forma perfectamente circular y su color, todas se encuentran a poca distancia una de otra.

 Ojos del Campo, Laguna colorada.



Ojos del Campo laguna azul.

Ojos del campo laguna negra

Cono Salar de Antofalla

Cono Salar de Antofalla
Una perlita si se quiere es, continuando el camino, llegar hasta un lugar llamado Botijuela donde existe un geiser. Se trata de una pequeña pileta termal de unos 38 a 40 grados Cº. Allí recostado al sur del Volcán Antofalla esta este pequeño geiser apagado, a una altura de 4500 msnm de un camino imposible y donde hasta hace unos años habitaba un ermitaño pastor de cabras: Don Simón, a quien hay que pedir permiso para visitarlo y conocer la vega de Botijuela. Existe también una antigua chimenea del volcán Antofalla, alta y en cuyo interior no se puede apreciar su profundidad.
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Puesto de Don Simón en Botijuela

Geiser de Botijuela

Chimenea de Botijuela

El regreso puede darse por el mismo camino o sino cruzar el salar de oeste a este hacia la quebrada del diablo (575JX884+6V), paisajes inhóspitos y con fauna autóctona, guanacos, felinos y llegar hasta Antofagasta de la Sierra por caminos salados y áridos en un hermoso atardecer en la puna.

Salar y apacheta.



Volcan Antofagasta.

Detalles particulares: el viaje dura todo el día hay que llevar comida y agua en abundancia, ropa abrigada por el viento fuerte y protección contra el sol, si se va en camioneta combustible suficiente para travesía larga. Nosotros viajamos con nuestro hijo de tres años y medio y no tuvo problemas con el viaje ni la altitud, aunque no era la primera vez ya que tenia algo de experiencia.
No dejen de consultar estado del camino antes de salir.