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lunes, 9 de marzo de 2020

Salar Antofalla, Los ojos del Campo y Geiser Botijuela. Catamarca

El salar de Antofalla

Desde Antofagasta de la Sierra, un lugar recóndito de la puna catamarqueña, se pueden realizar diversas excursiones para conocer lugares únicos y muy lindos, entre ellos los ojos del campo: unas lagunas de diversos colores recostadas en una zona árida y de nula vegetación en el oeste de Catamarca, cerca del limite con el hermano país de Chile.

Para llegar se debe ir en camionetas 4x4 o contratar una excursión que dura todo el día. Los paisajes valen el tiempo invertido y la experiencia con guía es muy buena. Hay que conocer bien estos caminos y su recovecos entre tanta hostilidad del clima y del paisaje.

Partimos a la mañana temprano donde nuestro guía nos busco y nos condujo por distintos parajes. Nuestra primera parada fue la laguna colorada, situada a unos 4 km de Antofagasta de la Sierra, conocida como Salamanca. En la actualidad se la observa seca.
Laguna Colorada

Mas adelante entre arduos caminos de ripio llegamos a una zona donde el clima es más benévolo, y se pueden ver los primeros pastos recostados en las cercanías de un arroyo de agua dulce, seguramente de alguna vertiente aguas mas arriba, que devuelve vida a estos paisajes y que nos deja divisar los primeros guanacos que circundan los filos de los cerros. A lo lejos se divisan mas familias de guanacos que pastan tranquilos asombrados de que alguien se atreva a pasar por estos caminos inhóspitos.

Camino rp43

Guanacos en libertad.

Huella hacia mirador del salar de Antofalla.

El camino es una huella de tierra en mal estado (Estado de las rutas consulta Estado de la Ruta 40.)


Salar de Antofalla

Salar de Antofalla
Luego del tedioso camino de bajada hacia el pequeño poblado de Antofalla, nos recibe un pueblo de pocos habitantes, al pie del Volcán Antofalla. Su población se dedica al pastoreo de caprinos, ovinos y llamas en un clima duro en todas las épocas del año. Sobresale una pequeña capilla recostada en la aridez del paisaje, sus silencios y los susurros de un viento bravo.

Capilla en Antofalla.

Poblado Antofalla.

Luego de dejar registrados nuestros nombres en los libros del pueblo, emprendemos la partida hacia el salar, paramos en un puesto de arrieros para comer lo que llevamos desde Antofagasta de la Sierra (no hay lugares para proveerse de comida). Y luego nos dedicarnos a la contemplación y el silencio, ya que entre tanta majestuosidad del paisaje nos encontramos con la tierra y su lenguaje tranquilo en paz.

El Salar tiene una superficie de 5000 km 2 es angosto y muy alargado (casi cien km de largo), inmenso, a una altitud de 3900 m.s.n.m.

Retomamos la huella y llegamos hasta unas pequeñas lagunas llamadas Ojos del campo, cada una tiene un color distinto: azul, negra y colorada. Son pequeñas en comparación a la inmensidad del salar. La mas vistosa la laguna colorada, por su forma perfectamente circular y su color, todas se encuentran a poca distancia una de otra.

 Ojos del Campo, Laguna colorada.



Ojos del Campo laguna azul.

Ojos del campo laguna negra

Cono Salar de Antofalla

Cono Salar de Antofalla
Una perlita si se quiere es, continuando el camino, llegar hasta un lugar llamado Botijuela donde existe un geiser. Se trata de una pequeña pileta termal de unos 38 a 40 grados Cº. Allí recostado al sur del Volcán Antofalla esta este pequeño geiser apagado, a una altura de 4500 msnm de un camino imposible y donde hasta hace unos años habitaba un ermitaño pastor de cabras: Don Simón, a quien hay que pedir permiso para visitarlo y conocer la vega de Botijuela. Existe también una antigua chimenea del volcán Antofalla, alta y en cuyo interior no se puede apreciar su profundidad.
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Puesto de Don Simón en Botijuela

Geiser de Botijuela

Chimenea de Botijuela

El regreso puede darse por el mismo camino o sino cruzar el salar de oeste a este hacia la quebrada del diablo (575JX884+6V), paisajes inhóspitos y con fauna autóctona, guanacos, felinos y llegar hasta Antofagasta de la Sierra por caminos salados y áridos en un hermoso atardecer en la puna.

Salar y apacheta.



Volcan Antofagasta.

Detalles particulares: el viaje dura todo el día hay que llevar comida y agua en abundancia, ropa abrigada por el viento fuerte y protección contra el sol, si se va en camioneta combustible suficiente para travesía larga. Nosotros viajamos con nuestro hijo de tres años y medio y no tuvo problemas con el viaje ni la altitud, aunque no era la primera vez ya que tenia algo de experiencia.
No dejen de consultar estado del camino antes de salir.


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